Fuera estrés: Por su salud

Nuestra sociedad acostumbrada al estrés, al ir corriendo a todos sitios está haciendo mella en muchos aspectos, los cuales no se deberían ver afectados.

Uno de los más importantes es la salud de nuestros hijos. Nuestro estrés produce estrés también en nuestros hijos y comienzan a surgir problemas como falta de concentración, o mala alimentación y sedentarismo.

En esta ocasión nos referiremos al sedentarismo y la mala alimentación.

Nuestro ritmo de vida les afecta

Estrés infantilTenemos que trabajar jornadas interminables, las cuales no serían tan dañinas si las hiciésemos seguidas, sin embargo, y la verdad no sé por qué, las empresas se empeñan en continuar la típica jornada partida (no lo entiendo, ¿por qué? Porque lo hacen el resto de empresas españolas, tampoco tendría que preocuparnos eso, no es que gocemos de sobrado éxito como para atenderlas), el caso es que normalmente o dejamos a nuestros hijos en el comedor del colegio o dejamos comida preparada el día anterior para al llegar a casa (con el tiempo justo de calentar y comer) tan sólo tener que calentar (es que a veces ni tan siquiera da tiempo a comer).

¿Pero qué ocurre? Lo que ocurre es que algunos días, bastantes días llegamos a casa con demasiado cansancio y podemos caer en la tentación de elegir algo precocinado o congelado que ofrecer a nuestros hijos, y un día tras otro, en almuerzo o cena vamos saliendo del paso fomentando una alimentación algo negativa para nuestros hijos y para nosotros mismos.

Eso se une a que nuestras salidas al parque sean cada vez menos lo cual fomenta otro tipo de entretenimiento, videojuegos o juguetes en casa.

Todo esto puede ocasionar problemas de obesidad en el futuro en los niños.

Algunas soluciones

Fuera estrésLa solución comienza en si por necesidad nos vemos obligados a dejar a los niños en el comedor del centro educativo, asegurarnos de que la dieta que siguen es equilibrada y que no fomenta el consumo de comida inapropiada.

Si vienen a casa a comer, lo ideal es intentar preparar comidas el día de antes, y ofrecer siempre dentro de las posibilidades alimentos frescos. Incluye al menos 2 veces legumbres, 3 veces pescado, y todos los días fruta.

Evita en la medida de lo posible los alimentos preparados, los fritos y sobre todo la bollería y las golosinas. Provocan adicción a los niños y tú te crearás otro problema llamado berrinches e intentos de soborno para que les des con frecuencia este tipo de alimentos.

Y por último fomenta el deporte en tus hijos, cada vez que tengas oportunidad practica con ellos algún deporte, bicicleta, tenis, fútbol, aunque sea dar un paseo a la caída de la tarde, por tomar el aire. El deporte es esencial en nuestras vidas.

Igual que deseas una buena educación y formación para tus hijos, proporciónales algo más sencillo que es una salud completa y excelente.