Primer año de colegio

El primer año de escuela de tu hijo es un año muy importante de cara a su futuro académico.

Lo primero que hay que tener claro es que nuestro hijo no va a asistir a la guardería ni que tampoco va a dedicar el tiempo en clase en jugar y pintar con ceras.

No perder el tiempo

Primer año de colegioTambién va a depender mucho del centro al que vaya, aunque la tónica general es intentar comenzar una disciplina académica lo antes posible.

Este primer año, sobre todo al principio será un poco caos, aunque tu hijo haya asistido a la guardería el cambio a un centro mayor, con niños mayores que él y con muchos compañeros en una clase donde no tiene una atención tan personalizada le va a afectar.

Y si les afecta a los que ya antes han estado separados de sus mamas en la guarde, aquellos que no fueron lo sienten mucho más. Como en todos los casos existen excepciones y hay niños que el cambio les gusta, les motiva y van contentos al cole, de hecho están deseando ir.

Aunque por norma general, suelen ser comunes los llantos los primeros días de escuela. Por esta razón es conveniente iniciar el nuevo curso con unas jornadas de asimilación. Los primeros días tan sólo asisten durante algunas pocas horas y al cabo de dos semanas ya están la jornada completa.

Cambios en el primer año

Primer año de colePero no sólo el cambio a un espacio mayor o el separarse de mama es el único que va a sufrir el niño. Muchos de los niños de 3 años o bien aún conservan su pañal, o acaban de quitárselo. Serán también frecuentes los accidentes en los que se escape el pipi. Por cierto, está prohibido llevar a los pequeños con pañales al colegio.

Los profesores insisten mucho en que aquello no es una guardería y por tanto las normas tampoco, las normas cambian para niños y para padres también.

Como padres nuestra obligación es motivarles a que vayan, que aprenderán mucho y se lo pasarán bien y que la seño es una persona buena y divertida. Tenemos que apoyar en este sentido al personal docente para hacerles un poco más fácil la adaptación.

El proceso de adaptación suele durar más de 2 semanas, algunos niños se llevan llorando en la fila desde el primer día hasta el último y también para los profesores. Al igual que el alumno tiene que adaptarse a una nueva situación con nuevas personas, los profesores también necesitan adaptarse a sus nuevos alumnos. Es un papel fundamental el de estos profesionales cargados de paciencia. De ellos dependerá el interés que en un futuro nuestros hijos les presten a los estudios.

También se cataloga el proceso de adaptación para los padres, a quienes nos cuesta separarnos de nuestros vástagos.