Dormitorios Temáticos

Dormitorios para bebés: ideas para un espacio entre algodones 

El olor a Nenuco, la suavidad y la delicadeza de las telas, la luz natural… Las habitaciones para bebés son un templo mágico que desprende sensaciones como la fragilidad, la inocencia y la pureza. Queremos cuidar a nuestro pequeño, que esté cómodo en su dormitorio, ver cómo crece, cómo se desenvuelve con el mundo y cómo poco a poco va creciendo hasta que empieza a decir sus primeras palabras.
 

No podemos dejar nada a la improvisación a la hora de decorar el espacio de un bebé. Todo debe estar perfectamente organizado, debe ser funcional y agradable. Como un espacio entre algodones donde tanto nosotros como el pequeño sabemos que estará tranquilo y relajado 

 

Tanto si estás preparando la habitación para el nuevo miembro de la familia como si quieres renovar el dormitorio de tu bebé, te dejamos algunas ideas para que te asegures de conseguir una habitación romántica y de ensueño.  

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BLANCO Y TONOS SUAVES 

 

Sin duda, el blanco es el color más puro y el que puede reflejar mejor la primera etapa de nuestro hijo o hija. Su influencia positiva, naturalidad y la luz que desprende hacen que sea un acierto.  

Junto con el blanco, las tonalidades suaves como el beige, el rosa pastel, el lavando o el gris claro también ayudan a completar este significado y aportan un pequeño porcentaje de color que acaba resultando agradable.  

 

Utilizar el blanco en el mobiliario y jugar de forma sutil con otros colores con el resto de elementos que forman la habitación para el bebé es una buena solución.  

 

 

TEXTURA Y TELAS  

 

El material de la ropa de cama y accesorios como cortinas, visillos y alfombras nos ayudarán a crear volumen.   

Si bien es importante mantener una línea elegante y tranquila con el objetivo de conseguir un espacio acogedor, podemos hacer uso del grosor y los estampados de las telas, dejando entrever un pequeño juego de texturas muy interesante.   

Cabe decir que no se trata de exponer cientos de telas diferentes, sino crear una combinación interesante que aporte vida al blanco de los muebles y se perciba un entorno homogéneo.  

Los peluches y muñecos también participarán en esta parte.  

 

¡CREATIVIDAD AL PODER!  

 

Disponer de un dormitorio para bebés sin ningún elemento original no aportará la autenticidad que merece. En este momento nuestro lado creativo debe despertarse y pensar cuál es el bonito lazo que cierra el dormitorio perfecto.  

 

Desde decorar alguna pared con guirnaldas de fieltro, goma eva o tela – eso sí, manteniendo la misma tonalidad que el resto de la habitación – hasta incluir una pared las manualidades que hacéis en familia o dibujos que libremente ha creado el pequeño de la casa.  

 

 

EL RINCÓN FUNCIONAL 

 

Ahora que la habitación para nuestro bebé ya tiene el aspecto que deseamos, no podemos olvidarnos de dejar un espacio para cambiarle y vestirle, con un cambiador y otros productos que utilicemos a diario (pañales, biberones, baberos, cremas…). Especialmente los dos primeros años, pasaremos en el dormitorio prácticamente el mismo tiempo que el bebé, así que ¡hagamos que el espacio sea nuestro también!