Nos preocupamos por qué comen nuestros bebés, por qué ropa llevan, por el motivo por el que tosen, los tocamos, durante la siesta, para ver si respiran… Somos, en general, muy muy cuidadosos/as cuando nuestros hijos son muy pequeños, pero a menudo nos olvidamos de sus pies y los enfundamos en zapatillas que no respetan…


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